Hace un tiempo escribí una nota sobre Atlantis donde liste las verdaderas razones por las cuales la película tuvo una pobre recepción, y sobre cómo eso cambió Disney para siempre. Si quieres leer esa nota, puedes hacerlo dando clic aquí. Básicamente, si la cinta hubiera sido un éxito, el estudio hubiese decidido seguir una ruta distinta a la tomada, virando a aventuras animadas más intrépidas y menos familiares. Atlantis, lamentablemente, fue un rotundo fracaso. Tras su penoso paso por la taquilla, se cancelaron una serie de proyectos que giraban en torno a la franquicia, incluyendo una atracción en Disneyland, una serie animada y -como pueden adivinar por el título de la nota- una secuela oficial. "Pero Víctor, ¿no tuvimos una secuela para DVD con una calidad de animación bien deprimente?" Si y no. La cancelada serie animada de Atlantis ya había producido tres capítulos, y para no desperdiciarlos, Disney los pegó y agregó algunas tomas extra para venderla como una falsa secuela. La verdadera secuela nunca vio la luz del día, lamentablemente, pero hoy tenemos información sobre lo que podríamos haber visto.
