Las nuevas películas de Star Wars no llegaron a ser un fracaso comercial, pero las cifras acabaron siendo decepcionantes, cuando menos. La taquilla se fue en picada película a película mientras la nueva historia dividía a los fans, solo para unirlos eventualmente tras el estreno del Episodio IX en un solo bando: el de los que odiaron el cierre de la trilogía. Algunos fans ya estaban heridos tras los Midiclorianos de las precuelas, pero volvieron a tener fe con un "Chewie, estamos en casa." Estábamos volviendo a los orígenes, a tocar la primera trilogía, a revisitar a nuestros héroes. Un potencial perdido, lamentablemente. ¿Qué vendrá ahora? solo dios-- perdón, Disney, sabe la respuesta. Pero mientras, quiero comentar el tema por primera vez en mucho tiempo, y dar luz a los traspiés detrás de cámaras.
