
Samurai Champloo suele ser mencionado en las exclusivas listas de los mejores animes de la historia, aunque no en los puestos superiores que usualmente se reservan para su predecesor: Cowboy Bebop, del mismo director. Hay muchas similitudes obvias entre ambas al tener la misma mente creativa detrás, pero hoy vamos a hablar de una de las muchas cosas que las diferencia: la música. ¿A quién se le ocurriría hacer una serie de época sobre samuráis con una banda sonora urbana? ¿Qué pensaría Kurosawa al ver las espadas desmembrar enemigos al ritmo de un beat de hip hop? Si Cowboy Bebop nos llevaba al mundo de los "vaqueros" espaciales que disparaban al ritmo de Jazz, Samurai Champloo nos lleva al mundo de los espadachines marginados que, cual rapero del Compton, se encuentran así mismos en el arte de la vida urbana. Una mezcla extraña, pero orgánica y clara desde el título del anime, en el opening, impreso sobre un vinilo en movimiento. Champloo significa Remix, al fin y al cabo. Pero esto es solo la superficie del meollo, ya que, para entender la energía compartida de estos elementos, tenemos que conocer el contexto y el impacto que han tenido el uno sobre el otro con el pasar de los años. Empecemos por ahí.