
En un giro de eventos fascinante, se ha revelado que Ben Affleck volverá a ponerse el traje del murciélago por cuarta vez. Si hacemos memoria, recordaremos que el actor había firmado no solo para protagonizar una película en solitario del personaje, sino también para escribirla y dirigirla. Incluso compartió un pequeño test de vestuario con Deathstroke, quien hubiese sido el antagonista principal de la cinta que nunca ocurrió. Con el tiempo, rumores empezaron a emerger, cada uno más preocupante que el otro, revelando que Affleck estaba dejando el proyecto definitivamente. Claro, Warner hizo su trabajo y mantuvo al actor confirmando a diestra y siniestra que nada de esto era cierto, desligándolo de Batman progresivamente y a su propio ritmo: primero Ben dejó el guión, luego la dirección y finalmente al personaje. ¿Las razones? excusas genéricas que no vale la pena recordar. ¿Hizo mal en mentir? no, es parte del negocio. Más bien, palmas a los tipos de relaciones públicas, que hicieron un trabajo maravilloso ocultando el desastre. La verdadera razón de su partida la comentó el mismo Affleck hace algunos meses, apuntando a su divorcio, sus problemas con el alcohol y la recepción mixta de Justice League, en sus propias palabras: "Le mostré el guion a alguien. Me dijeron 'creo que el guion es bueno, pero también creo que vas a beber hasta matarte si te sometes a esto de nuevo." Razón más que suficiente para reforzar mi sorpresa porque... bueno, Batffleck is back.