
Esta semana he estado tan ocupado con la vida, que dudé si escribir una segunda nota, pero dado que ya hablé del remake de Avatar en el pasado (en una publicación más positiva, claro), sentí que era lo correcto cerrar el ciclo con este nuevo y oscuro capítulo. Como puse en Twitter, pareciere que cada vez se hace más y más difícil defender a Netflix del internet, tan poco misericordioso como de costumbre. Nadie quería otro remake de Avatar, ¿estamos de acuerdo? La única razón por la que estábamos a bordo de esta reinvención, era que el equipo creativo original estaba de vuelta, pero ahora se han ido... ¡por la peor razón posible! diferencias creativas. Todo parece indicar que Netflix quiere llevar el show por una costa que DiMartino y Konietzko no quieren recorrer. ¿Qué significa esto? bueno, vamos a tratar de ver el problema desde ambas trincheras y de ser objetivos.