Horns es una adaptación de la obra homónima de Joe Hill, y he de aclarar desde el inicio que esta crítica es exclusiva de la película, así que, en caso hayas leído el libro, evita el sentirte ofendido o extrañado, por favor. Gracias. Ahora si, Horns (Cuernos. Gracias a dios, un buen doblaje de títulos) tiene como protagonista a Daniel Radcliffe (El eterno Harry Potter), que en un intento de alejarse de su viejo personaje, se sumerge en una cinta bastante... extraña, por así decirlo, personificando a un joven bebedor (oh coincidencia) atrapado en un lió sobrenatural que lo impulsa a encontrar al culpable de la muerte de su amada. La oscuridad, el romance, lo gráfico de algunas escenas y una sinopsis prometedora, se quedan en eso, en algo "prometedor", ya que si bien la película no es mala, pierde un gran potencial en el camino.
